Por segundo año AFAEMME ha sido invitada a participar en el Agora de los Ciudadanos Europeos, el cual se realizará los días 12 y 13 de junio, y que tendrá como tema central el cambio climático. El objetivo del Parlamento Europeo, organizador de este encuentro, no es sólo sensibilizar a la sociedad sobre este tema, sino también recoger sus opiniones y discutir sobre las contribuciones que los ciudadanos pueden realizar desde sus respectivas áreas de trabajo.
Aunque el cambio climático continúa siendo un tema polémico, ya que tiene muchos detractores que discuten su veracidad, a mi parecer es una realidad innegable. Desde hace décadas se publica evidencia científica sobre este tema, sin embargo el mismo no pasó a formar parte de las discusiones cotidianas solo hace pocos años. Se han dado múltiples explicaciones al porqué un tema tan importante no llegó a las primeras páginas mundiales con anterioridad; algunos especulan que se debe a los innumerables intereses económicos afectados, otros simplemente argumentan que el cambio climático se vio opacado por otros temas, tal vez no más importantes, pero sí urgentes (guerras, desastres naturales, crisis económicas y otros problemas de índole ecológica). En todo caso, hay que reconocer que Al Gore con su documental “Una Verdad Incómoda” han tenido una importante influencia en convertir este tema científico en un tópico de conversación corriente… no en vano recibió por ello el Premio Nobel de la Paz en 2007. Pero no hay que ser un experto en el área para ver que algo está ocurriendo con el clima: las estaciones ya no comienzan y terminan cuando deberían, los termómetros parecen estar descontrolados y las lluvias y sequías se alternan con una rapidez inusitada. Como ejemplo vasta contar lo que vemos y vivimos quienes trabajamos en la sede de AFAEMME en Barcelona. Tras confirmarse en febrero de este año que la región alrededor de la cuenca del Ebro sufría la peor sequía de los últimos 60 años, tanto el gobierno central como los gobiernos autonómicos y municipales afectados pusieron en marcha numerosos planes de contención para minimizar los efectos negativos. No solo tuvieron que disponerse numerosos recursos económicos y tecnológicos, hecho que generó innumerables tensiones políticas, sino que, además, la población tuvo que enfrentar recortes en el consumo de agua. Las medidas llegaron a tal extremo que la Generalitat de Catalunya decidió empezar a traer - en barco - agua potable desde las ciudades de Tarragona y Marsella, hecho que le costará, aproximadamente, 20 millones de euros por mes. La ironía es que desde la llegada del primer barco a Barcelona hace sólo unas semanas (el 15 de mayo) hasta hoy, el norte de España ha recibido lluvias torrenciales y ahora las autoridades deben enfrentarse a un nuevo problema: el río Ebro se puede desbordar. ¿Quién puede negar el cambio climático? Habrá mucho que contar, discutir y debatir en cada una de las mesas de trabajo de este 2do Agora Europeo. La naturaleza, que suele ser muy sabia, ahora “pide a gritos” un respeto que por años se le ha negado. Esperemos que pueda manifestarse a través de la voz de los ciudadanos europeos. Paola T. Horvath
Author: Paola Tatiana Horvath
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